Desmovilizados le ‘apuntan’ ahora a un proyecto productivo


Treinta y cuatro desmovilizados de las Autodefensas Campesinas de Ortega, ahora aprendices del SENA, lideran un proyecto productivo que les ha permitido resocializarse y demostrar que se puede cambiar


Desmovilizados le ‘apuntan’ ahora a un proyecto productivo

​‘Moralife’ inició con el cultivo de mora; posteriormente los desmolivilizados aprendieron a transformar la fruta que no vendían en otro tipo de productos.

Lograron asegurar la comercialización de la mora en Popayán, inicialmente con un supermercado y luego en las plazas de mercado de los barrios Bolívar y Esmeralda.


















Treinta y cuatro desmovilizados de las Autodefensas Campesinas de Ortega, ahora aprendices del SENA, pertenecientes al programa Jóvenes Rurales Emprendedores, lideran un proyecto productivo con mora que les ha permitido resocializarse y demostrar que, cuando se quiere, se puede cambiar de vida.
Los jóvenes, que hacen parte del Centro Agropecuario en la Regional Cauca, se desmovilizaron en 2003, se trasladaron a una finca situada en la vereda Parcelación Santa Bárbara –ubicada en el kilómetro 4 de la vía que conduce de Popayán a Coconuco– y allí conformaron la Asociación de Desmovilizados del Cauca, desde donde generan propuestas para generar ingresos que les permitan el sostenimiento y mejoramiento de su calidad de vida.
En 2009, los miembros de la asociación –con el apoyo de la Alta Consejería para la Reintegración (ACR)– solicitaron capacitación del SENA en el tema del cultivo de mora.
Iniciamos un proceso que hasta ahora es único en Colombia, donde convivimos desplazados y desmovilizados. Hoy, cada tiene una parcela”, explicó Lizardo Becoche, presidente de la asociación.
En 2011, estos jóvenes rurales emprendedores, decidieron conformar la unidad productiva y crean su identidad corporativa con el nombre y slogan ‘Moralife, la fruta que enamora’.
En 2012 el SENA realizó una capacitación relacionada con el proceso de transformación agroindustrial de frutas; los aprendices comenzaron a utilizar la mora que no se vendía, en la elaboración de yogures, mermeladas, jugos naturales y postres.
De esta manera, los miembros de la asociación lograron asegurar la comercialización de la mora en Popayán (Cauca), inicialmente con el supermercado La Placita –por un valor de 18 millones de pesos mensuales– y luego en las plazas de mercado de los barrios Bolívar y Esmeralda, donde los distribuidores compran mensualmente alrededor de 42 millones de pesos –valor que equivale a 9 mil kilos al mes y 875 kilos diarios–.
Son personas con disposición y ganas de trabajar; se decidieron por un proyecto que demuestra la voluntad de paz; dejaron sus armas y ahora quieren ‘apuntarle’ a un trabajo y mostrarlo como un proyecto promisorio. Es vida para ellos”, afirmó Claudia Patricia Giraldo, instructora de comercialización del Centro Agropecuario.
Elkin Mauricio Avila, subdirector del Centro Agropecuario, destacó las alianzas que han surgido a partir de este proyecto: “El SENA, dio los lineamientos, asesorías, hizo propuestas, y a partir de allí se aliaron muchas entidades del Estado”.
La Corporación para la Investigación, el Desarrollo Agropecuario y Medioambiental (Cindap), la Alta Consejería para la Reintegración, el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder), el Ejército Nacional y la Administración Municipal, son algunas de las entidades que hacen parte de este proyecto.

ER/agz/agf